Como era de esperarse, a partir
de ese día todo era muy lindo, el era muy detallista, me hacía cada cosita,
hasta hizo un ticket como los de lotería con 3 opciones y “solo una podía raspar”
tome las 3 opciones al final, pues escogí el incognito que decía “sorpresa” entonces
mi sorpresa fue que me daban los otros 2 opciones por el precio de 1, que era
abrazos y besos, todo demasiado lindo, llego la fecha, cumplíamos 1 mes de
estar tan bien, para ese día nuevamente intente hacer algo lindo, cabe aclarar
que con el tiempo mejoraba con mis habilidades manuales, el se esmero tanto!
Creo un juego de mini cartas con el mismo material del ticket, las repartió
entre nuestros amigos, y cada uno empezando desde mi hermana, me las iban
dando, la regla, era que no podía raspar ninguna hasta tenerlas todas.
Las fui recolectando, me sentía
como niño de 3 años al que le dicen, recoge tus juguetes y te llevo al cine, o
algo por el estilo, todos notaban mi felicidad, era imposible de ocultar, me
sentía realmente en el cielo, mis amigas comentaban todas “que hermoso! Porque
no tengo alguien asi” finalmente, la tarjeta que faltaba, la tenía el pero no
quería dármela, al final se las arreglo para ponerla en la bolsa de atrás de mi
pantalón con ayuda de una amiga que me abrazo mientras lo hacía, las coloque en
el orden y las leí frente a todos, no en voz alta obviamente, la última de las
tarjetas decía, “te quiero porque has cambiado mi vida y has dado rumbo a mi corazón”
todo muy lindo.
Unos cuantos días después, Sebas
dijo algo, que aun no sé si lo dijo por dejarse llevar, dijo “te amo” y yo por
el miedo o nervios respondí “¿estás seguro?” fue la ultima vez que el dijo esa
palabra, y se volvió un poco menos expresivo con respecto a todo, dejo los
detalles por un lado, no daba mas de lo que debía por decirlo así, me
arrepiento tanto de no haber tomado dichas palabras bien, y en lugar de ello
asustarme y lograr distanciarlo.
Poco a poco logre eliminar ese
recuerdo de su mente, pero sabia que no iba a escucharlo de nuevo, regreso a
ser un poco mas cariñoso a como era en un principio, pero nada nuevo como solía
serlo antes.
Al cabo de todo ese asunto;
llegamos a los grandiosos 2 meses! Me dio para esta fecha un llavero hecho por
el mismo, le encanta hacer manualidades, es bastante creativo, el llavero era
un muñequito de hilo, el cual se podía decir me cuidaba cuando el no estaba y escribió
en un papel al dármelo “cuidalo, amalo y bésalo mucho porque es como si fuese
que lo hicieras a mi” aun lo hago, siempre llevo el llavero conmigo, al cabo
ahora es lo mas cercano a poder tenerlo cerca de ese modo.
Todo fue amor y paz después de
esas fechas, inclusive me enseño a hacer unas pulseras bastante sencillas, que
a mí no me quedaron del todo sencillas, claro ahora las puedo hacer con los
ojos cerrados, pero porque él me ayudo. Hice tantas pulseras que de las que hice
tengo una en mi brazo izquierdo, otra en el tobillo derecho; la primera que el
medio la uso en la muñeca izquierda; otra que me regalo mucho antes de todo el
asunto de su viaje y demás esta junto a esta última, sostenida quizá por 2 o 3
hilos muy pero muy propensos a caer en cualquier momento, solo espero no
dejarla tirada, porque no quiero perder lo poco que tengo de él.
Un día, casi llegando al cabo de
los 3 meses, le di mi teléfono para que llamara a sus papás, y ahí un problema,
un problema causado por mi idiotez, antes de tener algo con alguien, me gustaba
bromear con algunos amigos, cosas de cómo “salgamos pues” y así, desde el punto
de vista que Sebas lo vio, obviamente aparentaba a “me engañas cuando sabes que
no estoy” pero obviamente, yo no le haría algo así, el se quedo en silencio,
nunca me dijo nada, hasta que me fui y le llame me dijo “mejor anda llamar a benja”
y entonces entendí todo, ahí me dejo, sufrí tanto porque fue culpa mía yo era
el único responsable.
Su enojo continúo por 2 días mas,
mi desesperación por solucionar todo era horrible, finalmente me amarre de
valor y deje que todo lo que sentía, todo lo que nunca me había atrevido a
decirle a nadie directamente, se lo dije a el, todo le dije lo mucho que me
gustaba sentir sus brazos alrededor de mi cuerpo, que me encantaba sentir sus
labios junto con los míos, que él ME VOLVIA LOCO con solo estar cerca de mi,
que seria incapaz de dejar algo tan hermoso que la vida me dio por un ratito
con alguien que ni siquiera vale la pena.
Con lagrimas en mis ojos termine
diciendo, yo ya no puedo defenderme mas, yo se que eso que hice estaba mal, y
que entendería cualquiera que fuera su decisión, me perdono, y a partir de ahí,
ese día que cumplimos los 3meses, yo fui demasiado cariñoso y detallista, quizá
demasiado…
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